Publicado por: EWS
6 de junio, 2026
Usar el modelamiento hídrico como herramienta de comunicación, no solo como
trámite, cambió el resultado del proyecto.
En el mismo país, casi en el mismo tipo de proyecto, un resultado completamente diferente. Quellaveco, el proyecto de cobre de Anglo American en Moquegua, es hoy citado como un caso de gestión socioambiental exitosa en el Perú. La diferencia no fue solo técnica: fue una decisión sobre cómo usar la técnica.
Las comunidades de Moquegua tenían una pregunta concreta: ¿El proyecto afectaría la disponibilidad de agua para el valle? No era un temor irracional. Era la misma pregunta que en el Valle de Tambo nadie supo responder a tiempo.
Anglo American respondió con modelamiento MODFLOW detallado, que cuantificó las interacciones entre las operaciones mineras y los acuíferos locales, y estableció compromisos técnicos verificables sobre caudales mínimos. Ese proceso de diálogo tomó más de dos años.
US$ 5,300 millones de inversión en Quellaveco el proyecto que usó el modelamiento hídrico como herramienta de diálogo con las comunidades. Fuente: Anglo American / medios especializados
Quellaveco inició operaciones en 2022 y se convirtió en la mina de cobre más grande del mundo en iniciar producción ese año. En su primer año completo exportó más de 300,000 toneladas de cobre. Mientras Tía María acumulaba nuevas paralizaciones,
Quellaveco operaba sin conflictos mayores.
La diferencia entre Tía María y Quellaveco no fue el tamaño del proyecto ni la calidad del cobre. Fue el momento y el propósito con que se usó el modelamiento ambiental: como herramienta de comunicación, no solo como requisito regulatorio.